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miércoles, 20 de mayo de 2015

México, sede de la 45 Asamblea de Bancos de Desarrollo de América Latina

México, sede de la 45 Asamblea de Bancos de Desarrollo de América Latina; Será el 21 Y 22 de mayo, en Cancún
Bancomext y Nafin organizan conjuntamente el evento, en el que participarán cerca de 200 representantes de 25 países. En el foro se analizará el papel de la banca de desarrollo en la transformación productiva, la internacionalización de las empresas y el financiamiento. Asistirán también directivos del FMI, el BID, y la CEPAL, así como de instituciones financieras de Alemania, Canadá, China, España, Portugal, Suecia y Rusia.
México será sede de la 45 Asamblea General de la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo (ALIDE), que se llevará a cabo los próximos días 21 y 22 de mayo, en Cancún, Quintana Roo, y es organizada conjuntamente por el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) y Nacional Financiera (Nafin).
Bajo el título “Productividad y Desarrollo Empresarial: conectividad, innovación y emprendimiento, internacionalización y financiamiento”, la reunión contará con la asistencia de cerca de 200 delegados de 25 naciones de América Latina, así como representantes de países invitados, como Alemania, Canadá, China, España, Portugal, Rusia y Suecia.
En este foro se analizará y discutirá el papel de estas instituciones financieras en el apoyo al proceso de transformación productiva, la internacionalización de las empresas, el financiamiento y el fortalecimiento de esta banca en el proceso económico y social de Latinoamérica.
En la reunión participarán, además, representantes de la secretaria Ejecutiva de la CEPAL, del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que abordarán el impacto que tiene la integración de territorios nacionales, sub-nacionales y regionales en el desarrollo de los mercados internos, y en consecuencia, en el aumento de los flujos de mercancías, conocimientos, tecnología, inversión y financiamiento.
Asimismo, se hará una revisión del financiamiento para el desarrollo de ecosistemas de innovación y emprendimiento a partir de casos de éxito. En este sentido, se destacarán las acciones y programas que se dan, la creación y el desarrollo de empresas de alta productividad, la provisión de bienes públicos necesarios para la expansión de sectores emergentes y el fomento de las cadenas de valor. En la Asamblea General se hará también un balance de las características y resultados de la cooperación financiera proveniente de la banca de desarrollo. Cabe señalar que la reunión ordinaria de la Asamblea General de la ALIDE es la actividad más importante de la banca de desarrollo en América Latina. Entre sus objetivos principales está el debatir y reflexionar a partir de los acontecimientos y características más relevantes y actuales del sector. En el marco del encuentro, representantes de bancos de desarrollo miembros de la ALIDE, y ejecutivos provenientes de distintas partes del mundo, expondrán, de igual modo, sobre lo que se está haciendo desde sus propias instituciones y países para impulsar la productividad y transformación productiva de América Latina y el Caribe. La 45 reunión de la ALIDE constará de la sesión inaugural, cinco sesiones plenarias para el análisis del temario, seguidas de debates entre los participantes, la reunión de coordinadores nacionales del organismo, la sesión especial de asuntos internacionales y la sesión de clausura. Asimismo, se llevarán a cabo reuniones de los Comités Técnicos de ALIDE de financiamiento de la Pyme Rural y Urbana; negocios e inversiones; financiamiento de infraestructura y la vivienda, y financiamiento ambiental y climático.Fuente:Siempre MX

martes, 19 de mayo de 2015

CHINA CONSTRUIRA LINEA DE TREN DESDE EL BRASIL AL PERÚ

China construirá un polémico tren que pretende atravesar el Amazonas
China pretende construir un tren que inicie su trayecto en la costa de Brasil, en el océano Atlántico, el cual atravesará la selva del Amazonas, surcará los Andes y llegará al océano Pacífico en las playas de Perú. Se trata de un ambicioso plan ferroviario que podría cobrar impulso con la gira que realizará a partir de este lunes el primer ministro chino Li Keqiang en Brasil, Colombia, Perú y Chile, con el fin de buscar apoyo para dicho proyecto.
Según publica la cadena internacional BBC Mundo, China desea aumentar su presencia económica en Suramérica y así facilitar su acceso a materias primas a través de dicha vía transoceánica que generará intereses entre Brasil y Perú.
BBC Mundo-Brasil. Los expertos creen que la construcción del tren por parte de China marcaría una nueva etapa en su relación con la región, pero antes debe sortear retos de ingeniería, medioambiente y política. "Sería un trofeo y una pieza clave de toda la relación, si sale bien", dijo Kevin Gallagher, profesor de la Universidad de Boston y autor de estudios sobre el vínculo China-América Latina.BBC Mundo

lunes, 18 de mayo de 2015

TLC Perú-Chile: En seis años las exportaciones peruanas crecen 111%

Las exportaciones peruanas hacia Chile sumaron US$ 1,541 millones al cierre del año pasado, según ComexPerú.
TLC Perú-Chile: En seis años las exportaciones peruanas crecen 111%
Mientras que las importaciones originarias de Chile tuvieron un crecimiento de 29.1% desde el 2009 hasta el año pasado, según ComexPerú.
El pasado 1 de marzo de 2015 se cumplieron seis años de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Chile, y en ese período las exportaciones peruanas a ese destino se incrementaron un 111%, alcanzando los US$ 1,541 millones al cierre del año pasado, reportó la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú). De esta manera, Chile se posicionó como el sétimo destino de las exportaciones peruanas. Del total de las exportaciones, US$ 866 millones correspondieron a envíos tradicionales (un 56% del total), que crecieron un 115% entre 2009 y 2014; y US$ 674 millones correspondieron a envíos no tradicionales (44%), que crecieron un 106% en el mismo periodo.
Dentro de las exportaciones no tradicionales hacia el mercado chileno, el sector químico fue el que registró en 2014 el mayor monto exportado, con US$ 204 millones, seguido por el sector agropecuario (que además entre 2009 y 2014 triplicó sus envíos hacia este destino, al pasar de US$ 39 millones a US$ 115 millones), y el metalmecánico, con US$ 104 millones.
Dentro de las exportaciones tradicionales, estas fueron principalmente del sector minero y registraron un total exportado de US$ 506 millones, y del sector petróleo y derivados, con US$ 186 millones. Sin embargo, fue el sector pesquero tradicional el que mayor crecimiento mostró en los últimos seis años, al incrementarse de US$ 20 millones en 2009 a US$ 173 millones en 2013 (+748%). Los principales productos exportados a Chile en 2014 fueron los minerales de cobre y sus concentrados (US$ 309 millones), minerales de molibdeno y sus concentrados (US$ 176 millones) y harina, polvo y pellets de pescado (US$ 120 millones), todos del rubro tradicional, y que mostraron tasas de variación, entre 2009 y 2014, de +238%, -6% y +2,080%, respectivamente. Por su parte, dentro de los principales productos enviados del rubro no tradicional, se encuentran el ácido sulfúrico (US$ 54 millones), las placas y baldosas de cerámica (US$ 51 millones) y las pastas alimenticias sin cocer (US$ 19 millones), que registraron tasas de crecimiento, entre 2009 y 2014, de 38%, 196% y 117%, respectivamente.
Importaciones
Las importaciones peruanas desde Chile también mostraron una tendencia creciente en los últimos seis años, al incrementarse de US$ 993 millones en 2009 a US$ 1,283 millones en 2014, lo que significó un crecimiento de 29.1%. Históricamente, el Perú ha importado de Chile principalmente bienes intermedios (materias primas para la industria y para la agricultura), que representaron en 2014 más del 55% del total (US$ 723 millones), con un crecimiento del 20% respecto a 2009. Sin embargo, las importaciones de bienes de capital fueron las que mejor desempeño tuvieron entre 2009 y 2014, con un crecimiento del 47%, al alcanzar un total de US$ 208 millones en 2014, producto de la mayor importación de bienes de capital para la industria. “No podemos negar que contar con preferencias arancelarias, políticas de competencia, de inversión, entre otros puntos establecidos en el marco del acuerdo, son una base sólida sobre la cual podemos impulsar nuestro comercio exterior. Los TLC mejoran el panorama para nuestra economía”, señaló ComexPerú.Gestion.pe

miércoles, 13 de mayo de 2015

Tercera ronda de TLC entre Perú y Turquía culminó con importantes avances

Tercera ronda de TLC entre Perú y Turquía culminó con importantes avances
Nos permitirá acceder a potencial mercado de US$ 400 millones Con importantes avances culminó la tercera ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) Perú – Turquía, que se realizó entre el 5 y 8 de mayo en la capital Ankara, informó hoy la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Magali Silva. “Estamos muy satisfechos con el avance logrado en esta ronda, pues hemos obtenido progresos sustanciales en los capítulos de propiedad intelectual, obstáculos técnicos al comercio y medidas sanitarias y fitosanitarias, los cuales podrían cerrarse en la próxima ronda”, indicó. Agregó que también hubo avances en la negociación de los temas pendientes en el capítulo de competencia, por lo que está muy cerca de cerrarse.
Diez veces más envíos
La ministra sostuvo que esta negociación nos permitirá acceder a un mercado potencial de alrededor de 400 millones de dólares.
“La cifra es, aproximadamente, diez veces más el valor actual de nuestras exportaciones hacia Turquía, por lo que es sumamente importante aprovechar estas negociaciones y estrechar los lazos comerciales con dicho país”, afirmó.
Asimsimo, refirió que Turquía tiene una población de 77.3 millones de habitantes y es la decimoctava economía a nivel global y la sétima de Europa, con un PBI de 813,000 millones de dólares. Turquía es miembro activo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), organismo que agrupa a los países más avanzados y desarrollados del mundo, y también integra el Grupo de los 20 (G20, que congrega a los países industrializados y emergentes).
Reuniones de grupos
Durante la tercera ronda se efectuaron reuniones de los grupos de Acceso a Mercados, Servicios, Propiedad Intelectual, Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, Inversiones, Obstáculos Técnicos al Comercio, Asuntos Legales e Institucionales, Aduanas y Facilitación de Comercio y Reglas de Origen. La titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) precisó que en esta ronda iniciaron las reuniones presenciales del capítulo de Inversiones y de Aduanas y Facilitación de Comercio.
“Los equipos negociadores de ambos países lograron un buen avance en el texto y continuarán el trabajo conjunto en las siguientes rondas”, señaló.
Agregó que las partes han acordado un ambicioso programa de trabajo en el que intercambiarán propuestas adicionales y discutirán los temas pendientes antes de la siguiente ronda de negociación, que se realizará en agosto. La Tercera Ronda tuvo lugar en la sede del Ministerio de Economía de Turquía, entidad responsable de las negociaciones comerciales en ese país.Gestion.pe

jueves, 7 de mayo de 2015

Cuatro empresas peruanas dedicadas a desarrollar productos andinos con valor agregado, participarán en la Feria SIAL China 2015.

Cuatro empresas peruanas dedicadas a desarrollar productos andinos con valor agregado, participarán en la Feria SIAL China 2015. La feria reunirá a un total de 79 países y más de 2 mil expositores en los que se encontrarán peruanos que ofrecerán al público chino productos como la lúcuma y maca orgánica en polvo, aguaymanto deshidratado, infusiones andinas, entre otros. Esta actividad busca la interacción entre los principales sectores chinos de alimentos y bebidas para promover los productos en el mercado más grande del globo, así como el desarrollo de negocios con minoristas y mayoristas. La invitación al Perú se dio gracias a una carta de la la Oficina de Comercio Exterior (Ocex) en China al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo que le dará stand para las cuatro empresas que los representará. Estas cuatro compañías peruanas son asesoradas por Sierra Exportadora, organismo adscrito al Ministerio de Agricultura y Riego. La feria se llevará a cabo del 6 al 8 de mayo en Shanghái.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Perú lidera recepción de inversión extranjera directa en América Latina

Perú lidera recepción de inversión extranjera directa en América Latina
El Perú lidera la recepción de Inversión Extranjera Directa (IED) como porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) en América Latina, con un nivel de 4.6 por ciento, que equivale a cerca de 9,000 millones de dólares, aseguró la consultora EY (ex Ernst & Young). Según su ranking, elaborado en base a cifras del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en segundo lugar se encuentra Chile con un porcentaje de 3.4 por ciento del PBI y le siguen Brasil (3.0 por ciento), Colombia (2.4 por ciento) y México (2.3 por ciento). La media de América Latina es de 2.7 por ciento. Asimismo, EY proyectó que la inversión privada superará los 41,890 millones de dólares alcanzados en el 2014 y se ubicaría en 42,700 millones de dólares en el 2015 y 45,890 millones de dólares en el 2016. Precisó además que la cartera de total de anuncios de inversión a setiembre del 2014 alcanza los 67,600 millones de dólares. Al respecto, el managing partner de EY, Paulo Pantigoso, señaló que estos y otros factores han permitido que el Perú, al igual que países como Estados Unidos, Noruega, China, Brasil, entre otros, integren el bloque máximo de la matriz de atracción de IED elaborado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Fuente: Infotur Perú

sábado, 2 de mayo de 2015

LAS TRES LATINOAMERICAS (Y SU PROPIO COMERCIO EXTERIOR)

(Para entender a Latinoamerica y su propio comercio exterior) Las tres Latinoaméricas Por José Natanson* Como el "foie gras", la Declaración de los Derechos del Hombre y la guillotina, América Latina es un invento francés. Aunque se ha naturalizado y hoy parece un simple recorte geográfico, la idea surgió en 1860, como resultado de las ambiciones de Napoleón III de incorporar al continente americano a la esfera de influencia de Francia a través del establecimiento en México de la monarquía de Maximiliano de Austria. En los planes del emperador de la farsa, el decisivo apoyo francés consolidaría un México independiente que funcionaría como barrera frente al expansionismo de Estados Unidos, garantizaría los intereses coloniales de París en el Caribe y permitiría abrir los mercados de Centroamérica y el Norte de América del Sur (1).
Aunque el Segundo Imperio Mexicano terminó en un fracaso y Maximiliano fue fusilado tres años después de asumir el trono, la idea de América Latina como la región que comprende a todos los territorios no anglófonos de América se fue afianzando. El bolivarianismo, con sus mil interpretaciones posibles, operó como el ideal doctrinario de un latinoamericanismo que, de Martí al Che, tuvo sus hazañas y sus héroes, sus aportes originales al pensamiento (la teoría de la dependencia, por ejemplo) y sus instituciones (la ALADI y la Cepal tal vez sean las más relevantes).
Ya en los 90, en pleno auge de la globalización pos-caída del Muro y con el ALCA aún en el horizonte, la región fue redescubierta por el capitalismo como un potencial mercado unificado (América Latina como target), cuyos emblemas más característicos fueron, por supuesto, la CNN en español y la MTV Latinoamérica, que comenzó a emitir el 1 de octubre de 1993 con “Sudamerican rockers”, el hit de los chilenos Los Prisioneros, una banda que asumía con alegría su des-nacionalización (aparecían tocando delante de una serie de banderas de países inexistentes) tanto como su condición periférica: No nos acompleja revolver los estilos mientras huelan a gringo y se puedan bailar El estribillo mezclaba inglés y francés: We are sudamerican rockers Nous sommes rockers sudamerican
Fracturas
Hoy América Latina se encuentra fracturada en tres sub-regiones cuyas fronteras resultan totalmente nítidas, si se les presta atención. La primera tiene como límite una línea imaginaria que podríamos situar a la altura del Canal de Panamá. Salvo Cuba, todos los países ubicados de allí hacia el Norte se encuentran atados, para bien o para mal, a Estados Unidos, que absorbe la mayor parte de sus exportaciones (73,9 por ciento en el caso de México), provee casi toda la inversión extranjera directa y recibe a la mayoría de los migrantes (dos millones y medio de salvadoreños, de una población de menos de siete millones, viven en territorio estadounidense).
El costado formal de esta imbricación material son los tratados de libre comercio. Primero a través del TLCAN, firmado entre Estados Unidos, México y Canadá, y luego por medio del DR-CAFTA, suscripto por los países centroamericanos y República Dominicana, la región ha ido conformando un área comercial unificada. Definitivamente norteamericanizada en términos económicos, delimita el segundo perímetro de seguridad estadounidense, con todas sus presiones de terrorismo y narcotráfico, consolidando una fuerza de atracción tan poderosa que supera la orientación política de los gobiernos, como demuestra el hecho de que ni el sandinista Daniel Ortega ni los salvadoreños Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, ambos pertenecientes al Frente Farabundo Martí, denunciaron, una vez en el poder, los acuerdos con Washington.
Pero la mayor novedad no se sitúa aquí sino en el mundo andino, que en la última década atraviesa una etapa de mutaciones más profundas que las de cualquier otra zona del continente. La vieja Comunidad Andina de Naciones (CAN), integrada en su momento por Chile, Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela, se encuentra sumida en una crisis terminal. Lanzada en 1969 e inspirada en la Comunidad Económica Europea, la CAN pasó por momentos turbulentos, que incluyeron el retiro de Chile en 1979, pero sobrevivió como una zona de libre comercio dotada de dos instancias supranacionales tempranamente construidas: una secretaría general con sede en Lima y un tribunal de justicia situado en Quito. Como un zombi que camina pero en realidad está muerto, la CAN sobrevive sólo en los papeles. Comenzó a extinguirse en abril de 2006, cuando Hugo Chávez anunció el retiro de Venezuela con el objetivo de incorporarse como miembro pleno al Mercosur. Con su decisión, tan unipersonal como audaz, Chávez no sólo estaba optando por una de las varias identidades de un país que es a la vez andino, caribeño y amazónico; también estaba introduciendo una nueva línea de fractura regional y provocando una reacción en sus antiguos socios. Por un lado, los gobiernos de Bolivia y Ecuador comunicaron su intención de seguir el ejemplo venezolano y sumarse al Mercosur, un proceso que de todos modos demorará años y que exige no sólo un engorroso trabajo de armonización aduanera y verificación de pautas comerciales, sino también un mínimo de sintonía política: recordemos que la incorporación de Venezuela recién se aprobó cuando Paraguay, que frenaba su ingreso, fue suspendido a raíz del desplazamiento irregular de Fernando Lugo, como si el bloque sólo pudiera ampliarse a costa de golpes blandos en alguno de sus Estados-miembro. Al tiempo que Venezuela, Bolivia y Ecuador se acercaban al Mercosur, Colombia, Perú y Chile anunciaban, junto a México, la creación de la Alianza del Pacífico. Sin pretensiones de coordinación política ni mayores ambiciones que las que derivan de la prosperidad económica, la Alianza del Pacífico aparece como un proceso de integración típico del siglo XXI, como la APEC en Asia-Pacífico o la futura ATCI atlántica. Todos sus integrantes firmaron acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, como parte de una estrategia de integración hacia el Este y el Norte que, igual que en Centroamérica, se mantiene a pesar de los cambios de gobierno: recordemos que el TLC entre Chile y Estados Unidos fue suscripto por el socialista Ricardo Lagos y que Ollanta Humala mantuvo la adhesión de Perú una vez que llegó a la Presidencia. El perfil de la Alianza del Pacífico es diferente al del Mercosur, aunque menos por la voluntad de sus líderes que por la fisonomía productiva de los países que la integran. Sucede que la estructura de sus economías descansa fundamentalmente en la exportación de commodities (petróleo en Colombia y México, minerales en Perú, cobre en Chile), lo que las exime de la necesidad de proteger a sectores industriales significativos, como sucede en Brasil y Argentina. De hecho, los países de la Alianza expresan, sumados, el 35 por ciento del PBI latinoamericano, pero explican más del 50 por ciento de las exportaciones, dato que confirma la orientación exportadora y el perfil abierto del proceso de integración (2). Nuestro lugar ¿Qué lugar ocupa Argentina en esta América Latina fracturada? Desde al menos tres décadas, Argentina apuesta a una relación estratégica con Brasil, relación que comenzó con la decisión de los gobiernos de Raúl Alfonsín y José Sarney de desnuclearizar el vínculo bilateral, continuó con el lanzamiento del Mercosur por parte de Carlos Menem y Fernando Collor de Mello y sumó componentes de coordinación política desde la llegada al poder de Néstor Kirchner y Lula. Lo más parecido a una política de Estado que tenemos por aquí, la asociación con Brasil es un activo estratégico que todo gobierno debería cuidar. Y que en los últimos años contribuyó a la paz y la estabilidad regional gracias a operaciones diplomáticas cuidadosas en países como Bolivia, Venezuela, Ecuador y Colombia (aunque no siempre, como demostró el caso de Paraguay, efectivas).
Si la amistad con Brasil se ha fortalecido, los cambios en el escenario internacional afectaron otros aspectos del patrón histórico de relaciones exteriores de Argentina. En un mundo cada vez más descentrado, el dato más relevante es el peso decreciente de los vínculos con Europa y Estados Unidos, evidenciado en la disminución del intercambio comercial y en un progresivo alejamiento político, que sin embargo no implica un deslizamiento hacia posiciones radicalmente anti-estadounidenses ni, menos aun, anti-occidentales. Una forma de comprobarlo es el relevo de los votos en la Asamblea de Naciones Unidas: aunque a partir de 2003 las coincidencias entre Argentina y Estados Unidos disminuyeron, la distancia es similar a la de otros países de la región, como Brasil, Chile y Uruguay, e incluso a la de aliados estratégicos de Washington, como Colombia y México, y por lo tanto atribuible al unilateralismo de George W. Bush antes que a un giro radical del kirchnerismo. De hecho, desde la asunción de Barack Obama las coincidencias aumentaron (3).
Finalmente, la mayor novedad en la agenda internacional es el acercamiento a nuevas potencias como Rusia y, por supuesto, China, convertida en el segundo socio comercial de Argentina. La relación tiene tantas luces como sombras: si por un lado permitió sostener las exportaciones en momentos de desaceleración económica del primer mundo, contribuyó a la estabilidad monetaria a través de los swaps de monedas y ayudó a emprender grandes obras de infraestructura con financiamiento de largo plazo, por otro acumula un déficit comercial alarmante, que el año pasado llegó a 6.300 millones de dólares, bajo un patrón de intercambios que no podemos calificar sino en términos de centro-periferia: Argentina exporta a China commodities (básicamente, soja) e importa productos con valor agregado (textiles, juguetes, electrónica).
El futuro
Rebobinemos antes de concluir. Luego de algunos años en los que los diferentes países latinoamericanos parecían converger sin matices en torno a los ideales de la democracia y el libre mercado, la región comenzó a exhibir una serie de grietas que hoy definen tres espacios nítidamente recortados. En este panorama fracturado, Argentina conforma junto a Brasil un eje atlántico que apuesta a la integración económica, la estabilidad política y una cierta autonomía decisoria, tanto en la definición del modelo de desarrollo como en su inserción internacional. Esto, por supuesto, no quiere decir que no existan problemas: el Mercosur, por ejemplo, es un proceso estancado, con los dos socios menores sometidos a la permanente tentación de los acuerdos de libre comercio con otros países (no es casual, en este sentido, que Uruguay y Paraguay se hayan incorporado como observadores a la Alianza del Pacífico).
Por eso conviene mirar las cosas con cuidadoso pragmatismo. Como todo en la vida, la política exterior es un balance tenso entre valores e intereses, tal como demuestra el caso de la relación entre Argentina y Venezuela, siempre a tiro de las críticas opositoras. Pero una mirada desapasionada no tardaría en comprobar que el comercio bilateral se multiplicó geométricamente, de 150 millones de dólares en 2002 a cerca de 2.000 millones el año pasado, con una orientación claramente ventajosa para nuestro país, tanto por el superávit comercial como por su estructura (Argentina exporta bienes de alto valor agregado, como alimentos procesados, maquinaria agrícola e insumos químicos, e importa commodities, básicamente petróleo). En suma, lo que cualquier manual de comercio exterior sugeriría hacer.
1. Mónica Quijada, “Sobre el origen y difusión del nombre América Latina”, Revista de Indias, Vol. LVHI, Nº 214, 1998. 2. Cecilia Pérez Llana, “La ofensiva del Pacífico”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, Especial América Latina, mayo-junio de 2014. 3. Roberto Russell y Juan Gabriel Tokatlian, “La política exterior del kirchnerismo”, en Carlos Gervasoni y Enrique Peruzzotti (eds), ¿Década ganada?, Debate, 2014. * Director de Le Monde diplomatique.